El proyecto “Árbol de Lágrimas” se basa en el concepto de “imagen dialéctica” de Walter Benjamin, desde cuya propuesta metódica se busca dar a conocer desde aquí y ahora la historia de la explotación del caucho en la Amazonía y las selvas ecuatoriales africanas, mediante una “constelación de imágenes” dispuestas en un acto de montaje capaz de develar al espectador la tensión dialéctica entre sus rastros materiales del pasado y las emergencias del presente. “Árbol de Lágrimas” es una instalación  formada por dibujos, fotografía, esculturas, que hace énfasis en el montaje y la superposición de imágenes de archivo y objetos significativos que estan integrados en la obra.

Para Benjamin, la historia se descompone en imágenes que dan cuenta de su discontinuidad,imágenes que evidencian, por medio del montaje, las contradicciones en la idea de progreso lineal que nos impide ver que “no hay documento de cultura que no sea al tiempo de barbarie” (cita). Por lo cual es preciso buscar en los desechos, los retrasos, los saltos y perturbaciones del pasado, la evidencia de la destrucción material. Estos desechos-fragmentos se deben actualizar, presentándolos como algo que se niega a pasar al olvido, mostrando al pasado como una catástrofe y no como preludio del progreso. “No es que el pasado arroje luz sobre lo presente, o lo presente sobre lo pasado, sino que imagen es aquello en donde lo que ha sido se une como un relámpago al ahora en una constelación.

En otras palabras: imagen es la dialéctica en reposo” (Benjamin; 2007, p. 464).

Los procesos de explotación del caucho en la Amazonia y el Congo belga se llevaron a cabo con una de las prácticas más atroces jamás desplegadas contra seres humanos para apropiarsede un recurso natural durante el proceso de industrialización entre los siglos XIX y XX.

“Con el descubrimiento de la vulcanización por Goodyear [en 1839], […] la savia que fluía de las viejas selvas tropicales podía utilizarse en correas y en ruedas de caucho para impulsar más de prisa las máquinas del norte” (Taussig; 2012, p 113). A partir de entonces y especialmente tras la invención de la llanta de aire por John Boyd Dunlop en 1887, la demanda de caucho para bicicletas, automóviles, aviones y armamento se fue inflando vertiginosamente, desencadenando la esclavización y masacre de millones de sociedades indígenas y negras a manos de compañías caucheras como la Casa Arana en Colombia y Perú, las de los baronesdo Seringal en Brasil o el Congo Free State de Leopoldo II.

Los sombríos escenarios que creó la fiebre del caucho inspiraron la denuncia de diferentes autores alrededor del mundo. Desde la inmersión de Joseph Conrad en las tinieblas del Congo desangrado por el colonialismo belga, pasando por las escalofriantes denuncias de Roger Casement entre el África ecuatorial y la selva amazónica, hasta el infierno verde de José Eustasio Rivera en el Putumayo. Los fragmentos de la historia del caucho despliegan una amplia selección de imágenes textuales, pictóricas y fotográficas que contrastan brutalmentecon los niveles alcanzados hoy en la producción y excreción de caucho sintético, así como en los daños irreparables que este pasado violento marcó en los pueblos amazónicos y congoleses.

 

 

PDF

Arbol de Lagrimas  2015

Home-Inicio