En la Galeria Valenzuela Klenner, expuso Rodrigo Facundo, una serie de trabajos a los que tituló “Objetos Melancólicos” recordandonos su identidad con las tesis expuestas por Susan Sontag en su libro “Sobre la fotografIa”.  En él, la autora pone de relieve, entre otras cosas, el carácter surreal que contiene la fotografía y un elemento compositivo: el tiempo, que se patenta como lo ido, congelando el presente en cosas de segundos, voviendolo casi instantáneamente en pasado.  Facundo refuerza estas ideas al recoger fotos tomadas de diversas fuentes(revistas, periodicos, o vinculadas posiblemente a su fuero personal) como si se tratase de objetos encontrados.  Luego las funde en parafina, otorgándole a la imagen obtenida mayor ambiguedad, sumergiendola en una dimension fantasmal: redunda, recalca, repite para que la propuesta sea mas categorical.  Reune en sus obras fotos de personas, objetos y cosas que interactúan en un mundo roto de multiples facetas, donde lo relativo campea y donde la realidad se hace “inclasificable”2.  En la obra que denominó  “Pasión”, compuesta por velas rojas circulares, en cuyo interior  se translucen fotografias de anillos que evocan los  enlaces y las vehemencias humanas, se fortifica su valor simbólico cuando ellas son encendidas: las llamas constituyen  el valor mismo de la vida animal.  La llama es la animalidad al desnudo1.  Dadas la multiples representaciones que envuelve la flama, hubiera sido preferable haber hecho uso de las velas prendiendolas, respetando la función perecedera de la obra: se sacrifica el valor estético para dirigir un mensaje mas categórico.  En otros trabajos, Facundo mezcla el adobe con materiales vegetales, y les da forma de marco que, a su vez, encierra, sustenta las fotografías que ha fundido en al cera.  Sobre la superficie de dicha moldura (en ocasiones le da forma de nicho  o de losa funeraria) graba, utilizando metodos de revelado fotografico, armas u otros objetos con el fin de incrementar o de dar pistas sobre algun aspecto que le interesa comunicar.  Para este efecto se vale tambien de solarizaciones y de figuras obtenidas con la ayuda de impresoras laser.  Se sirve de la pintura cuando lo considera necesario, como en el caso de sus cuadros “Sol” y “Luna” (haberlos realizado con base en el adobe hubiera resultado inconveniente por la fragilidad del material).

 Por las ajustadas dimensiones de su actual estudio, Facundo obvia los grandes formatos, y su obra  la realiza como una suma de fragmentos para construir con ellos ulterirormente, una mas amplia: esto lo hizo en una composicion que tenia forma de cruz a la que tituló ”Sistema”. En ella reforzó el valor intimista de los fragmentos, descentró el punto focal, invocó lo memorable, lo ancestral , con el uso del barro, y lo aunó con lo contemporáneo representado en las fotos de objetos tales como planchas y neveras, estableciendo paralelismos entre lo mítico y lo histórico.  Su obra incluso nos remite al campo, pues recuerda la aqrquitectura rural de Viejas casas en cuyas paredes reposan  propagandas que evocan otros tiempos.  La complejdad de sus trabajos tiene una similitude structural a la de un periodico o a la de un poema, pues estos estan compuestos por diversos temas que onforman un todo: deportes, noticias, metáforas, imagenes… En consonancia con Sontag y con Baudrillard (en su libro de “Sistema de los objetos”, otra de sus Fuentes) se preocupa por los elementos que estan en contacto con el hombre en su vida cotidiana.  Ellos reflejan la filosofia de otras épocas y se contrastan con los objetos seriados,típicos de la cultura contemporánea.

Creemos que le autor tiene una vella capacidad para sensibilizar todo lo referente al pasado, aunque a veces parece que banalizara la muerte y en otras se solazara con y en el goce creativo.  Aun así,  Rodrigo Facundo es un lúcido, un desesperanzado en el buen sentido de la palabra, que no rechaza la muerte: “Antes bien, detecta sus primeros signos y los va ordenando dentro de una particular secuencial que conviene a una determinada armonía que él conoce desde siempe y que solo a él le es dado percibir y recrear continuamente.3

 

Mauricio Vasquez

 

Notas

1 Bachelard Gaston.  La llama de una vela.  Monte Avila editories, Caracas. Venezuela, 1975, p. 65

2 Y 4.  Baudrillard Jean.  El Sistema de los Objetos, Ed Siglo XXI, Mexico, 1985 Cap II p. 107 y 111.

3 Sontag, Susan.  Sobre la Fotografía, en el capitulo Objetos Melancólicos

4 Mutis , Alvaro. Poesia y Prosa (Obra Completa ) Biblioteca Básica Colombiana del Instituto Colombiano de Cultura. 1981.  Discurso de la Desesperanza, p 289.

Objetos Melancólicos-1990-98

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