Sketch - 2008

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Vivimos tiempos donde la proximación a nuevos lenguajes artísticos estan en continua sucesión de hechos, medios, formas que acaparan, convirtiendo la comunicación en un constante progreso y agitación dentro de la esfera del arte. Asi, percibimos la contemporaneidad. Debemos recordar lo que han sido los lenguajes pasados y como en los momentos actuales la apropiación artística de otros medios ofrece la construcción y reconstrucción de una nueva obra o “cosa artísitica”; que no siempre es cuadro, pintura, escultura. El objeto de arte está en la asimilación constante y empleo de diversas técnicas, herramientas y medios. Es necesario resaltar que el arte no esta en crisis, es el tiempo dentro del cual se realiza el arte. Nuestra idea de tiempo ha cambiado la historia y la ejecución del arte, obligando al espectador a aprehender las leyes de una nueva visualidad. El tiempo y el espacio en acción marcan espacios y tiempos varios.

En la obra actual –octubre 2008- de Rodrigo Facundo, SKETCH, relaciona el observador con el observado en el juego de imágenes en 3D. Construcción y destrucción es el juego virtual y real de dos metáforas enfrentadas. Se encuentran y alejan a la vez: el día y la noche. Dos espacios claramente destinados a dos acciones o dos historias que configuran la existencia de la vida del hombre: el que destruye y el que construye. En un juego de blanco y negro, desarrollado en tres animaciones.

Blanco, color destinado al espacio día, la animación intercambia relaciones de la vida políticasocial y concibe la disputa o la discordia del observador y observado. Hecho propio de la cotidianidad.

Los personajes estan enfrascado en una pelea blandiendo las dos herramientas del dibujo: la rama y el lápiz. En la animación siguiente, calávera en zancos, gira en círculo sin fin. La destrucción constante, se convierte en un hecho innevitable después de la creación. Negro, color destinado a la noche, enfatiza el hecho creativo. El observador dibuja un personaje que siembra una mata: crece, luego la arranca, poda, corta hasta dejar un palo. Esta acción esta diferenciada por territorialidades; islas configuradas o símbolizadas por curvas de nivel topográficas, táctiles y dinámicas. En este espacio, así mismo cuenta e involucra el sonido y la historia relacionada de dos personajes, animada en potencia, enriquecida por diferentes puntos y ángulos de vista. Cada enfoque o punto focal, cada vista de nivel, cada movimiento en el recorrido del observador de los objetos, son recreados y reconocidos formando dibujos y líneas repetidos, virtuales, esquemáticos y secuenciales. Lo virtual sintetiza y aporta a la realidad una nueva estética del video-animación en 3D.

Varios son los elementos agregados al sentido

de la obra. Facundo parte de apropiaciones intelectuales, sensibles de ideas sobre las caricaturas de Ricardo Rendón. Ellas representan la idiosincracia colombiana de comienzos del siglo XX, y cuyo comportamiento de la sociedad actual se mantiene igual: crear y destruir. Las imágenes de Rendón influyen en el contenido y esencia en la obra de Facundo. Los temas ecológicos, políticos y sociales manifiestan y reflejan las ideas actuales, transpuestas en el tiempo y constantes en el espacio. Sembrar para destruir. El proceso de crear y destruir, es la metáfora de un ciclo sin fin. En el registro de la memoria, está el observador, el tiempo registrado. Es la huella y eterno retorno en la multiplicación creadora y destructora. Otro hecho importante en el sentido estético,

está en la expresión combativa. Nos recuerda

la tendencia al movimiento en la línea repetida: Futurismo. Ahora, con la adhesion de la acción virtual, imágenes en movimiento, el dibujo en juego, la tecnología de la animación de los campos videográficos.

En la obra “SKETCH” de Rodrigo Facundo, la

acción combativa de ver la obra bidimensional presente en los paneles, en los grabados, en los dibujos, los videos entramos a comprender y comulgar con una propuesta integral. La esencia en su obra trasciende las formas con lenguajes diversos, juega y mira la simulación: blanco sobre negro, negro sobre blanco, son un propósito y encontramos en él un “artista inventor”, integral. Puesto en palabras de Octavio Paz: “La obra es una señal de inteligencia que se intercambian el sentido y el sin-sentido”. La obra de Facundo pasa por los sentidos pero no se detiene en ellos. Diversifica las señales, amplia el espacio y el tiempo, marca la historia. Rodrigo Facundo, mantiene unidad en el mensaje, dándole importancia al hombre, a la naturaleza, a las relaciones humanas, a la territorialidad, a

la espacialidad dejando una fuerte señal de alarma y soledad. Enriquecido con referentes biográficos y mezcla de medios, impone una nueva estética.

 

María Teresa Guerrero Ramírez

Septiembre 2008